¿Qué quieres decir con BAUTIZO EN EL AGUA?
¿Se requiere el bautizo en agua para poder obtener la salvación? Si es así, ¿cómo debe efectuarse? ¿Salpicandola? ¿Derramandola? ¿Inmersion? ¿Y que de los infantes y los niños? ¿Quién debe bautizar— un ministro ordenado o pueden otras personas hacerlo? Cuando este listo, ¿debiera uno de esperar o debe ser bautizado inmediatamente? ¿Será necesario el re–bautizo en alguna ocasión? ¿Qué tiene que ver el arrepentimiento con esto? ¿Cómo es que la Biblia nos responde todas estas preguntas?
POR DAVID C. PACK
Millones de personas se convierten en profesos Cristianos todos los años, alrededor del mundo. Hay bebitos que son bautizados, jovenes que se han unido a una iglesia que ellos han escogido y adultos convertidos que han sido alcanzado por misionarios. Muchos que se convierten niunca son bautizados. La mayor parte de los demás no son correctamente bautizados.
En el primer Día de Pentecostés, en 31 D.C., el día en que la Iglesia del Nuevo Testamento fue creada, el Apóstol Pedro dio un poderoso sermon a muchos oyentes. Su sermon fue tan convincente que 3,00 personas fueron bautizadas. Antes de sus bautizos, muchos le preguntaron, “Varones y hermanos, ¿qué haremos?” (Hech. 2:37). Las instrucciones de Pedro fueron, “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Este versículo es el ¡claro mandamiento de Dios a “ser bautizado”! No solamente está este mandamiento en la Biblia, sino que la Biblia también dice que el bautismo debe ser precedido por el arrepentimiento y si no es así uno no recibe el don del Espíritu Santo.
La mayoria cree que no hay requisitos—ninguna condición—para ser salvo. Eso no es verdad y el versículo aquí arriba prueba de que hay por lo menos una condición que tiene que preceder al propio bautismo—¡el arrepentimiento! Algunos de los que enseñan de que no hay condiciones para la salvación frecuentemente citan a Romanos 10:9, 13. Pablo escribe en el versículo 9, “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” El versiculo 13 parece ser hasta mas facil: “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” ¿Qué pudiera ser mas simple para los que quieren ser Cristianos? ¿Con cuanta frecuencia no habia usted oido que todo lo que uno debe de hacer es “creer en su corazón”? ¿Pero habrá mucho mas con este versiculo que lo que los ojos pueden ver?
Muchos dicen que han tenido una “experiencia religiosa” que instantaneamente los convirtió en Cristianos. Yo una vez vivia al lado de una señora que me dijo que ella “solamente sabia” que ella era una Cristiana porque, como dijo ella, “Yo encerré a Jesús y a mi Biblia en mi corazón cuando yo tenia nueve años.”
Hay tantos que creen que esto es todo lo que se necesita para ser un Cristiano. Otros creen que “Cristo lo hizo todo en la cruz por mi,” o “yo estoy salvo por la gracia solamente sin condiciones.” Y ¿qué de los muchos millones que creen en estas ideas? ¿Es eso todo lo que se necesita para obtener la salvación? ¿Son los versiculos en Romanos 10:9 y 13, los unicos versiculos por los que usted se debe preocupar?
Bajo la Penalidad de la Muerte
Romanos 6:23 dice, “la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús.” I Timoteo 6:16 dice, “[Cristo] único con inmortalidad.” En adición, Romanos 3:23 dice, “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” Estos tres versiculos prueban que ningun ser humano tiene vida inmortal inherente. Dios le dijo a Adán, “…polvo eres, y al polvo volverás” (Gen. 3:19). Los seres humanos fueron hecho de simple polvo—tierra—y nada mas. A eso es a lo que vuelven cuando mueren.
El Apóstol Juan fue inspirado a escribir, “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (I Juan 5:11-12).
A no ser que los seres humanos tengan un Salvador—Uno que paga la penalidad por sus pecados—ellos están en camino a la muerte, ¡no a la inmortalidad! Muchos versiculos mas pudieran ser citados para probar esto. La buena noticia es que Dios—y solamente Dios—tiene el poder de otorgar la “dádiva” de la vida eterna (Juan 5:26). ¡No se vaya a equivocar! No se lo puede ganar—es una dádiva gratis. Pero es una dádiva dada con condiciones—para aquellos que califiquen.
La mayoria de los Cristianos creen que ellos son “salvos por la sangre de Cristo.” Esto no es verdad. La Biblia dice que “seremos salvos por Su vida” (Rom. 5:10), mientras que estamos “reconciliados con Dios” y “justificados en Su [de Cristo] sangre” (5:9). Vea también a I Corintios 15: 17-18. Esto es importante de entender y requiere explicación.
¡Considere! Si Cristo no ha resucitado de los muertos, entonces El no puede enviar Su Espíritu Santo a engendrar a los Cristianos. Recuerde que Pedro dijo que arrepentirse y bautizo lo llevaria al recibimiento del Espiritu Santo de Dios. Un Cristiano es uno que es guiado por el Espiritu Santo. Pablo escribió, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Rom. 8:14). Es este mismo Espiritu en un Cristiano el que Dios va a usar para eventualmente cambiar a los verdaderos Cristianos a ser hijos de Dios compuestos de Espiritu—resucitados como Seres Espirituales. Es este Espiritu en ellos el que, cuando ellos sean transformados, hace que la vida eterna—la salvación—sea posible. ¿Está esto claro? Si Cristo no hubiera sido resucitado, El no hubiera podido ir al cielo de donde El le envia Su Espiritu a los Cristianos. Sin este Espiritu morando en la mente de un Cristiano, no hay esperanza de vida eterna.
Romanos 8:11 dice, “Y si el Espiritu de El, que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, El que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por Su Espiritu que mora en vosotros.” En la resurrección, uno que anteriormente fue engendrado por Dios entonces nacerá de Dios. Antes de este nacimiento (Juan 3:3-6), un Cristiano es simplemente un heredero—y todavia no ha heredado (la vida eterna). En esta vida, Un Cristiano es como un huevo impregnado en el seno materno. El nacimiento del bebé llega nueve meses mas tarde. En esta misma forma, el nacimiento de un Cristiano dentro del reino de Dios llegá después de haber sido engendrado y se ha convertido.
Un Cristiano es convertido a una nueva forma de vida. El trata de cambiar—de ser mas como Jesucristo todos los días. El también busca a Dios diariamente. El hace ejercicio con el Espiritu de Dios para desarrollar Su propio caracter—¡a través de un diario renovamiento de la mente! Gálatas 5:22-23 tiene los nueve “frutos del Espiritu.” Estos son amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Estas cualidades de la naturaleza de Dios son practicadas y reflejadas cuando Su espiritu está presente en un ser humano.
Pablo escribió en II Timoteo 1:7, “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardia, sino de poder, de amor y de una mente estable”. Un verdadero Cristiano está activamente trabajando en estas tres cualidades, que nace del caracter y del Espiritu de Dios. El se esfuerza en desarrollar el amor de Dios. El regularmente le pide a Dios que le de una mente estable y el ¡poder para crecer, cambiar y ser mas como Jesucristo en palabras, pensamientos y en obras! Es la meta del Cristiano el poder crecer en todas las formas posibles. Pedro escribió, “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuesrto Señor y Salvador Jesucristo” (II Ped. 3:18). Si el Cristianismo fuera simplemente un momento en particular en la que decidimos llamar el nombre de Cristo, entonces ¿por qué dice que tenemos que crecer? ¿Cual seria el punto de esta instrucción?
Cristo dijo, “Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo” (Mat. 24:13). Aquí tenemos otro versiculo enseñando que para que uno sea salvo, se requiere mas que “solamente creer.” El Cristianismo representa una necesidad para perseverar—¡una necesidad de mantenerse en el camino cuando no es facil! No es siempre facil obedecer las leyes de Dios y rendirse a Su gobierno en la vida. El verdadero Cristianismo no es un “paseo.” No es el coger un sendero de menos resistencia sin necesidad de crecer, cambiar o ¡perseverar desafios y pruebas dificultosas! Cristo dijo, “Entrad por la puerta estrecha [dificultosa]: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan [en Griego dice: los que lo están hallando—en tiempo presente progresivo]” (Mat. 7:13-14).
Ahora debe de estar claro que recibiendo el Espiritu de Dios no lo es todo por sí mismo, mas bien, es el principio—el comienzo—para un Cristiano recien engendrado. Compare a Romanos 8: 7 con I Juan 5:12 y dos cosas son isdiscutibles. Una persona debe pertenecerle a Cristo, y no le puede pertenecer a Cristo a no ser que haya sido engendrado por el Espiritu de Dios. ¿Pero como es que uno llega al punto en que el Espiritu de Dios es dado?
“Arrepentíos y Creed”
Las primeras palabras que la Biblia registra de la boca de Cristo son encontradas en Marcos 1:15, donde El dijo, “Arrepentíos y creed el evangelio”. Se ha aclarado que el arrepentimiento está enlazado con el bautismo y la conversión. Pero también está enlazado con creer el evangelio del reino de Dios. Ambos de estos representan mandamientos—requisitos—y condiciones—¡para que uno sea un Cristiano!
El mundo es ignorante acerca de cual es el verdadero evangelio. Ellos están preocupados con la persona de Jesucristo en lugar de estarlo con el mensaje que El trajo. ¡El habló continuamente acerca del reino de Dios que ha de venirle pronto a este mundo! (Usted puede solicitar nuestro folleto gratis ¿Cual es el VERDADERO EVANGELIO? y ¿Qué es el REINO DE DIOS? a fin de aprender mas acerca de los engaños que han escondido este importante conocimiento, para que el mundo no lo vea.)
La palabra arrepentirse quiere decir cambiar—¡dejar de pecar! ¿Qué es el pecado? La Biblia responde a esta pregunta con, “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es la infracción de la ley” (I Juan 3:4). Mientras que muchos han oido acerca del pecado, casi nadie sabe lo que es—o su definición. No hay por qué malentender este versiculo. El mandamiento a “creer el evangelio” quiere decir creer las buenas nuevas del venidero reino de Dios. La palabra evangelio viene de la palabra que significa buenas nuevas. La realidad de que el gobierno de Dios va a venir a esta tierra es una buena noticia. Aquellos que se le rinden a Dios deben de estar dispuestos a creer el evangelio. Con este pronto venidero gobierno estará la institución de las leyes de Dios sobre toda la tierra. Paz, abundancia, felicidad y gozo van a “brotar” por todas partes. No en balde los Cristianos son instruidos por Cristo a regularmente orar, “venga tu reino” (Mat. 6:10).
Las dos condiciones descritas en Marcos 1:14-15 para la salvación, son las mismas como en Hechos 2:38—¡arrepentíos y creed! Una vez mas, Pedro dijo, “Arrepentíos y bauticese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espiritu Santo”. El Espiritu de Dios no puede ser dado a no ser que haya fe absoluta (creer) en el sacrificio—la muerte, entierro y resurrección de Jesucristo. El bautizo representa—simboliza—una fe completa (creer) que el sacrificio de Cristo le aplica a cada persona que practica esta fe.
Cuando Felipe el diacono estaba aconsejando al eunuco de Etiopia para el bautismo, el eunuco le preguntó, ¿qué impide que yo sea bautizado? Y Felipe le dijo, Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Yo creo…” (Hechos 8: 36-37). En el versiculo 38, Felipe bautizó al eunuco.
Dios ha prometido que donde hay arrepentimiento y fe (creencia), El dará Su Espiritu Santo. Cuando Dios promete, El mantiene Su palabra. El no se compromete ni se olvida. El lo dice claramente de que hay condiciones para recibir el don de Su Espiritu Santo. ¡POR LO TANTO, BAUTISMO EN EL AGUA, SIMBOLIZA ARREPENTIMIENTO Y CREENCIA, ES UNA CONDICIÓN ORDENADA PARA RECIBIR LA SALVACIÓN!
¿Fue Jesús Bautizado?
¿Cual fue el ejemplo de Cristo con respecto al bautismo? Como El no tuvo pecados de los que tuviera que arrepentirse, El por seguro no necesitaba ser bautizado. Pedro fue inspirado a registrar, “Cristo…dejandonos un ejemplo, para que sigáis Sus pisadas” (I Ped. 2:21).
Note el relato de Mateo del ejemplo de Cristo. Cristo vino a Juan el Bautista “para ser bautizado por el” (Mat. 3:13). El versiculo 16 declara, “Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua”. El resto de este versiculo registra a Cristo simbolicamente recibiendo el Espiritu Santo, que descendía sobre El como una paloma. Mientras esto ocurria, una voz del cielo dijo que Dios se complacia con Su “amado Hijo”. Los verdaderos Cristianos son también hijos de Dios. Ojalá que Dios tenga complacencia con cada uno de nosotros ¡mientras que estamos tratando de vencer las tentaciones del pecado que Cristo venció!
Bautizando por la Autoridad de Cristo—en Su Nombre
¿Qué quiere decir ser bautizado “en el nombre de Jesucristo”? La Policia Montada Royal Canadiense decia, “¡Alto en el nombre de la ley!” Si un policia le dice a alguien que “pare en el nombre de la ley”, todos nosotros sabemos que eso quiere decir pare “por la autoridad (el poder, el puesto) de la ley”. Hay autoridad suprema con Dios y Su ley. Cristo pone Su autoridad en ciertas acciones. El bautismo es uno de ellos.
¡Note! La Biblia dice que Jesucristo bautizó a mas personas que Juan el Bautista. ¿Estaba usted consciente de eso? ¿Estaba usted también consciente de que la Biblia dice que Cristo no bautizó a nadie? ¿Como pueden las dos declaraciones ser verdaderas? Por seguro, vamos a ver que Cristo tuvo a Sus discipulos bautizando a muchas personas. Note en Juan 3:22: “Después de esto, vino Jesús con Sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba”. Este versiculo claramente dice que Cristo bautizaba. Note mas adelante en 4:1: “Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habian oido decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan, (aunque el mismo Jesús no bautizaba, sino Sus discipulos).
Esta es una escritura importante. ¿Por qué? ¿Como puede ser que Cristo bautizó a muchos, cuando El verdaderamente no bautizó a nadie? Simplemente esto: Cristo autorizó a Sus discípulos a bautizar en Su lugar—en Su Nombre—y Dios le ha atribuido este trabajo fisico de bautizar a El. Fue como si El mismo hubiera bautizado, porque Sus discipulos lo estaban haciendo en Su Nombre. Ellos lo hicieron en Su lugar, en el sentido de que ellos lo hicieron por Su autoridad—y eso fue considerado como si El mismo lo hubiera hecho.
Cristo le dice a los Cristianos, “Y todo lo que pidiereis al Padre en Mi nombre, Yo lo haré” (Juan 14:13), y “Si algo pidiereis en Mi nombre, Yo lo haré” (vs. 14). Como enfasis, en dos versiculos consecutivos, Cristo nos dice casi exactamente lo mismo. Los Cristianos reciben una respuesta a sus oraciones por la directa razón de orar en el nombre de Cristo. Juan 16:23 lo hace mas claro: “En aquel día no Me preguntareis nada…cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, El os lo dará. Hasta ahora nada habeis pedido en mi nombre” (vs. 24). El punto es que el Padre responde a las oraciones si venimos a El por la autoridad de Cristo—¡en Su nombre! Ha sido dicho que Cristo le ha delegado a los Cristianos “poder de abogados” podemos actuar en Su lugar, o pedir en nombre de El, en las oraciones. En esta forma, los Cristianos son autorizados por Dios en llevar a cabo diferentes obras en Su Nombre.
El Bautismo Es Claramente Ordenadó
Hemos establecido que Pedro ordenó el arrepentimiento, seguido por el bautismo. Ahora note en Hechos 17:30: “Y los tiempos de esta ignorancia, Dios los pasó por alto, pero ahora le ordena a todos los hombres en todos los lugares, que se arrepientan.” Este punto debe de estar claro. Dios ordena el arrepentimiento y el arrepentimiento precede al bautismo. Por lo tanto, se puede decir, “Dios ordena a todos los hombres a que se bauticen” o “que se arrepientan y se bauticen”.
Cristo le ordenó directamente a Sus discipulos a que bautizaran a las personas para que pudieran ser valvas. El ciertamente enlazó el bautismo con la salvación. El lo hizo que fuera una condición para recibir la vida eterna. Sus discipulos siempre bautizaron cuando nuevos discipulos estaban siendo convertidos. Hechos 2:41 dice, “Entonces aquellos que con mucho gusto recibieron Su palabra fueron bautizados”. Hechos 8:5, 12 dicen, “Entonces Felipe descendiendo a…Samaria…Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios [note que este mismo mensaje esta conectado con lo que los nuevos convertidos deben llegar a creer], y el nombre de Jesucristo, se bautizaban”. Hay muchos que dicen que esto simplemente fue “bautizados por el Espiritu Santo”. Los versiculos 15-16 hacen que esa explicación sea imposible porque Pedro y Juan, “…habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espiritu Santo: (Porque aún no habia descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habian sido bautizados en el nombre del Señor Jesús.)”
Si el bautizo de estos conversos fue simplemente un bautizo “del Espiritu Santo,” entonces ¿como pueden las escrituras decir que estas personas habian sido “bautizadas,” cuando el Espiritu de Dios todavia “no habia descendido sobre ninguno de ellos”? Eso no tiene sentido, a no ser que el bautismo y el recibir el Espiritu Santo son dos eventos completamente separados—¡como mismo lo dice en Hechos 2:38!
Cuando el Italiano Gentil, Cornelio, y su familia fueron bautizados, en Hechos 10:44, 47-48, una declaración concreta es mencionada acerca de la necesidad de ser bautizado apropiadamente. Pedro fue usado por Dios para dar el primer sermon a los Judios discutiendo acerca del bautismo (Hechos 2). Diez años después, en el 41 D.C., El también usó a Pedro para que fuera el primer apostol que le predicó el evangelio a los Gentiles. (Pablo fue después escogido para ser el primer apostol para los Gentiles.) La familia devota de Cornelio recibió “el don del Espiritu Santo” (10:45). En esta circunstancia extraordinaria, ahora que ellos habian recibido el Espiritu Santo antes del bautismo, la respuesta inmediata de Pedro fue “¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados…Y les ordenó que se bautizaran en el nombre del Señor”.
¡Este es un mandamiento sin duda alguna a ser bautizado en el agua!
La Gran Comisión de Cristo Incluyó el Bautismo
Como ha sido dicho, Cristo directamente le ordenó a Sus discipulos a que bautizaran. Fijese en el relato de Marcos del evangelio de la Gran Comisión de Cristo a Sus discipulos: “Y El les dijo a ellos: Id por todo el mundo y predicad el evangelio [del venidero reino de Dios a esta tierra] a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (16:15-16). ¡Creencia sin bautismo no es suficiente para ser salvo!
Mateo 28:19-20 también registra la misma instrucción, pero añade algunos puntos y excluye otros que Marcos registró. (Esta es la misma comisión, asi que ambos relatos deben de ser recibidos juntos.) Mateo registró, “Por tanto, vayan y enseñen a todas las naciones…” Esto tuvo que incluir enseñar el evangelio del reino de Dios porque Marcos mencionó eso. Este versiculo continua, “bautizandolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo: Enseñandolos a que guarden todas las cosas que Yo os he mandado.” En Su Gran Comisión a Sus discipulos, ¡las escrituras dicen claramente que Cristo ordenó el bautismo!
Es importante notar que esta escritura explica que el bautizo es hecho “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo”. La palabra “en” debiera ser apropiadamente traducida “dentro de”. Mientras que Hechos 2:38 dice que seamos bautizados “en el nombre de Jesucristo,” el relato de Mateo usa la frase mas larga. ¿Se contradicen las escrituras con ellas mismas? ¿Podrán ser cambiadas o anuladas—algunas veces por otra escritura? Juan 10:35 dice que no puede ser. Eso es imposible. La Biblia nunca se contradice. Si se contradijera, ni el papel en que fue escrita tuviera algun valor.
Bautizando en el nombre de Jesús y ser bautizado dentro del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo son dos puntos completamente diferentes. El primero habla del asunto de la autoridad para bautizar en el nombre de Cristo—uno tiene o no tiene la autoridad para bautizar. El otro habla del asunto de ser bautizado dentro de la familia—con Dios el Padre como cabeza de familia, Hijo y (poder del) Espiritu Santo. (Aunque este folleto no es dirigido a señalar este tema, debe ser notado que esto no se refiere a la doctrina de la trinidad la cual no es biblica y niega el verdadero significado del reino de Dios.) Dios es un Padre que se está reproduciendo a Sí Mismo—añadiendo muchos hijos a Su familia. El no es “tres personas en una,” que forman una familia encerrada en tres. La trinidad primero apareció en la gran falsa iglesia “Cristiana” en el tercer siglo D.C. Fue entonces trasladada hacia adentro de la iglesia como una falsificación para reemplazar la verdad de que Dios está expandiendo a Su familia.
¿Cuál es el Modo Correcto de Bautizar?
¿Cuál es la forma apropiada de bautizar? ¿Será salpicando, derramando o sumergiendo? No solamente deben las personas obedecer el mandamiento de Dios a ser bautizados, sino que el bautismo debe ser llevado a cabo en la manera en que Dios lo ordena. De otra forma, el bautismo es invalido. Es entonces como si nunca hubiera ocurrido.
Debemos preguntarnos lo que la palabra bautizo quiere decir. ¿Quiere decir salpicar? ¿Quiere decir derramar? La respuesta está en el significado de la palabra Griega en particular que se usa dondequiera que la palabra bautismo o bautizo son encontradas en el Nuevo Testamento.
Primero, es vital el poder reconocer que bautizo es verdaderamente una palabra Griega. ¡No es una palabra Inglesa! El lector posiblemente esté consciente de que el Nuevo Testamento fue escrito en Griego y traducido al Ingles. La palabra bautizar representa una separación del patrón de los traductores en el año 1,611 (cuando la Versión de King James de la Biblia fue traducida). Cuando los traductores llegaron a la palabra baptizo, ellos decidieron dejarla sin traducirla como “bautizo”. La pregunta de cual es el metodo apropiado para bautizar hubiera sido eliminado si la hubieran traducido a su propio significado: ¡sumergir, meter en, o ponerse adentro! La palabra en Ingles “derramar” se deriva de la palabra Griega cheo y “salpicar” se deriva de rantidzo. Dios escogió la palabra baptizo porque El no queria que ¡salpicar o derramar representaran el simbolo apropiado de la conversión!
Segundo, considere el asunto en esta forma. Uno no puede ser sumergido con derramamiento o salpicando—a uno solamente lo pueden ¡salpicar o derramarle por medio de salpicarle o derramarle encima! De la misma manera, uno solamente puede ser sumergido, siendo sumergido. Dios dice lo que El quiere decir y quiere decir lo que El dice.
No es de extrañar que cuando Juan el Bautista estaba bautizando a las personas, el escogió lugares apropiados “porque había allí muchas aguas” (Juan 3:23). Estos lugares no hubieran sido necesarios para salpicar o derramar. No es de extrañar que cuando Felipe estaba bautizando al eunuco de Etíope dice, “y descendieron…al agua…y le bautizó. Y cuando subieron del agua…” (Hechos 8:38-39). Este versiculo no encaja con simplemente usar un poquito de agua para salpicar o derramarle sobre la cabeza de una persona. No es de extrañar que Mateo 3:16 dice que después que Cristo fue bautizado El “subió luego del agua.” Ninguno de estos versiculos tienen ninguna consistencia con salpicar o derramar. La regla clara de la Biblia es que el bautismo requiere mucha agua, porque las personas se meten dentro del agua y después salen de del agua.
¿Qué Quiere Decir Bautismo?
Hay una razón muy importante de por qué Dios no acepta salpicar o derramar agua para bautizar. Mientras que debe ser suficiente que El lo ordena y que nosotros obedezcamos sin preguntas, puede ser importante entender por qué Dios dice que hagamos algo a Su manera. Esto es el verdadero bautismo.
El simbolismo de ser completamente sumergido en el agua tiene gran significado. El Bautismo simboliza muerte, sepultura y un levantamiento, o resurrección, de una sepultura. Esta es exactamente la norma de la crucifixión, entierro y resurrección de Cristo. Ni salpicar ni derramar reflejan este simbolismo. Considere a Romanos 6:3-5: “¿No sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en Su muerte? Por lo tanto somos sepultados juntamente con El para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, asi también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con El en la semejanza de Su muerte, asi también lo seremos en la semejanza de Su resurrección.” Los verdaderos Cristianos van a ser resucitados en el momento en que Cristo Regresa a la tierra.
También, Romanos 6:6-7 también enseña que los verdaderos Cristianos son “crucificados con El,” y están “muertos” y “justificado del pecado.” No podemos equivocar el simbolismo de la muerte, sepultura y resurrección que existe con sumergir (bautismo) en el agua.
Adicionalmente, Pablo registró, “Sepultados con El en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con El, mediante la fe en el poder de Dios, que lo levantó a El de los muertos” (Col. 2:12). El versiculo 13 continua, “Y ustedes, estando muertos en vuestros pecados…os dio vida juntamente con El, perdonandoos todos los pecados (infracciones, I Juan 3:4).” Una persona bautizada es una que ha sido perdonada—justificado del pecado y “caminando en vida nueva.” ¡Esta es la pura verdad de la Palabra de Dios!
Un Cristiano ha comenzado su vida de nuevo. Su vida antigua está muerta y en el pasado. El es una persona cambiada que ha sido limpiado de su pasado—enterrado en la tumba—“porque habéis muerto… escondido con Cristo en Dios” (Col. 3:3). Que maravillosa y alentadora verdad para aquellos que escogen andar en este camino. Dios ordena el bautismo para que las personas puedan reconocer que ellos han empezado otra vez, y que ellos tienen un Salvador—si ellos demuestran fe en El y aceptan Su sacrificio. Cristo, como un Salvador, entonces enviará Su Espiritu Santo y ayudará a los Cristianos a crecer y cambiar. NUESTRA META ES PARA CONVERTIRNOS COMO DIOS EN CARACTER AHORA PARA PODER REGIR CON EL DESPUÉS EN SU REINO—Y LLEVANDO A CABO NUESTRO ¡INCREIBLE POTENCIAL HUMANO!
No Uniendose a Una Iglesia o Denominación
Todos nosotros conocemos a personas que dicen, “yo estoy afiliado con esta iglesia,” “yo estoy unido con esta iglesia” o “me cambie para otra iglesia”. Millones se unen o cambian sus iglesia todos los años—miles diariamente. ¿Puede una persona unirse a la verdadera Iglesia de Dios? Después del bautismo, ¿hacia que ha sido una persona bautizada? Acabamos de citar a Romanos 6:3. Recuerde que dice que somos “bautizados en Cristo Jesús”. Cristo explico de que somos “bautizados en el Padre, el Hijo, y el Espiritu Santo.” En ninguna parte de la Biblia dice que somos bautizados “en una denominación o en alguna organización de una iglesia en particular. ¡Esto es extremadamente importante de entender! Muchos están confundidos porque ellos creen que el bautismo los pone a ellos dentro de una corporación de una iglesia cuando la Biblia no dice eso—y probablemente no sea tecnicalmente legal ni posible ser bautizado, a ser un miembro de una corporación, en la mayoria de los paises.
Tipicamente, la mayoria de las iglesia rehusan bautizar a las personas que no se “unen a su iglesia.” Esto es incorrecto de acuerdo a las escrituras. ¿Por qué? Un verdadero Cristiano es puesto en la Iglesia que Jesucristo—no ningun hombre—edificó. Cristo dijo, “Yo edificaré Mi Iglesia” (Mat. 16:18). Es Cristo—no ningun hombre—quien pone a las personas en Su Iglesia, por lo tanto edificandola. (Usted puede solicitar nuestro folleto gratis ¿La Historia de la VERDADERA IGLESIA de Dios? para entender como Cristo ha edificado Su Iglesia—y como identificarla.)
¿Exactamente como es que uno se convierte en un miembro de la Iglesia de Dios? Tradicionalmente, muchas iglesias compiten las unas con las otras, anunciando para obtener miembros. ¿Acaso es eso lo que enseña la Biblia? Pablo escribió, “Porque por un solo Espiritu fuimos todos bautizados en un cuerpo” (I Cor. 12:13). El también escribió, “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gal. 3:27). Poniendo estos dos versiculos juntos, vemos que un Cristiano es bautizado en el Cuerpo de Cristo—no en una organización de iglesia fundada o edificada por los hombres de este mundo.
Brevemente, “la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad” (I Tim. 3:15) es la definición de la Biblia de lo que es la Iglesia. La Iglesia es donde la verdad se encuentra. Está “fundada” en la verdad. Esta es entonces el hogar de Dios—Su Iglesia—porque están manteniendose con, y está fundada sobre, la verdad. Esto incluye la verdad acerca del modo apropiado del bautismo.
Aquí está la conección entre estar “bautizado en Cristo” y ser “bautizados en un cuerpo,” que significa ser bautizado dentro de la verdadera Iglesia de Dios. Esto debe de estar claro. Considere a Efesios 1:22-23. Hablando de Cristo, dice, “y lo dio a El a ser la cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es Su cuerpo.” Colosenses 1:18 confirma esto: “Y El es la cabeza del cuerpo, la iglesia.” ¡Esto enseña a Cristo insertando a personas individuales en el cuerpo de Su Iglesia al bautizarce! Las personas se pueden unir a un equipo de pelota o a grupos sociales (la mayoria de las iglesias son simplemente “clubes sociales de religion”), pero solamente Cristo puede ponerlos dentro de la iglesia que El está edificando.
Usted no puede recibir el Espiritu de Dios a no ser que que usted sea bautizado. Usted no puede ser bautizado a no ser que usted se haya arrepentido. Recuerde, el mandamiento de Dios es “Arrepentíos, y sean bautizados,” y solamente es que entonces “recibiréis el don del Espiritu Santo.” Los hombres podrán tener sus tradiciones, ideas, y metodos de bautizar—opiniones acerca de como recibir el Espiritu Santo—¡pero siguiendo la instrucción de Dios es es la unica forma aprobada!
Nunca Demore el Bautismo
El Nuevo Testamento tiene algunos relatos demostrando de que no debemos demorar el bautismo una vez que sea claro de que el creyente está arrepentido y está preparado.
Cuando Pablo (que entonces llevaba el nombre de Saul) debia ser bautizado, Dios inspiró a Ananias a ir a ejecutar el bautizo. La reacción de Ananías, inmediatamente al ver a Pablo (Hechos 22:16) fue “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levantate y bautizate, y lava tus pecados, invocando el nombre del Señor.” Pablo nunca se olvidó de esto. Note, cuando el bautizó al carcelero de Filipos con su familia, era después de la media noche, y sin embargo Pablo lo bautizó “en aquella misma hora de la noche”—sin esperar a que llegara el proximo día (Hechos 16:32-33). El lector se podrá recordar del eunuco etíope que fue bautizado inmediatamente después de que Felipe lo aconsejó (Hechos 8).
Es importante notar que algunas veces no es posible que un bautizo sea ejecutado tan pronto como sea lo ideal o lo deceado. Cuando Pedro dio su sermon en Hechos 2, los apostoles originales estaban todos presentes con el y pudieron inmediatamente asistirlo en el bautismo de 3,000 personas (Hechos 2:39-41). Mientras que esto es claramente la mejor forma de hacerlo, las circunstancias a veces no lo permiten.
¿Cuando es que está una Persona Lista Para el Bautizo?
¿En que momento debe una persona decidir en ir adelante con el bautizo? ¿Cuando es que está el o ella lista para tomar este paso? ¿Como y por quien es esto determinado? Estas son unas preguntas muy importantes que deben ser consideradas. Algunos grupos piensan que cierto “periodo de prueba” debe ser llevado a cabo a fin de que una persona demuestre que ellos han obtenido una gran cantidad de conocimiento para estar listos para el bautismo. Ciertamente algun conocimiento basico es requerido, pero ya hemos demostrado que los Cristianos “crecen en gracia, y en el conocimiento” para el resto de sus vidas (II Ped. 3:18). Por lo tanto, conocimiento perfecto no es algo que a ellos se les requiere a obtener o lograr antes del bautismo. En realidad, la cantidad mas grande de conocimiento le llegará a un Cristiano ¡le vendrá lentamente pero segura después del bautismo!
Ya hemos leido en Mateo 28:19-20 que el arrepentimiento, creer en el evangelio y ser enseñado todas las cosas que Cristo ha ordenado, son esenciales en preceder el bautismo apropiado. Entonces, al recibir el don del Espiritu de Dios, los Cristianos se esfuerzan en crecer bajo la dirección de ese Espiritu. Este revela la verdad y limpia, corrige y renueva la mente, mientras que continua enseñandole a las personas más y más acerca de como permitirle a Cristo vivir Su vida en ellos.
La Biblia dice que la ley de Dios es “santa, justa, y buena” y “espiritual” (Rom. 7:12, 14). Mientras que la mayor parte de las personas creen que Cristo mantuvo la ley de Dios por nosotros—que El vino a abolir la ley—el verdadero Cristiano llega a entender, mucho mas profundamente a través de su vida, que el Espiritu de Dios es esencial para poder mantener la ley “espiritual” de Dios. Es por medio del Espiritu de Dios que entendemos Su voluntad, Su mente. Si, Dios le concede el arrepentimiento a una mente carnal (Rom. 8:7) antes de que El ciertamente convierta a esa mente (Juan 14:17). Pero el proximo paso debe ser hacia el bautismo para que una mente fisica pueda ser engendrada y convertirse en una mente espiritual—aunque la cantidad inicial del Espiritu de Dios es muy poca y ¡las personas recien convertidas todavia son 99.9% carnales!
¿Como es que alguien sabe que a el se le ha dado, o concedido (Hechos 11:18, II Tim. 2:25), el don del arrepentimiento? Inmediatamente en que el esté completamente convicto acerca de la profundidad de los pecados en su pasado, entonces el ha llegado al arrepentimiento. Por supuesto, el debe saber de lo que se tiene que arrepentir. Los dos versiculos anteriores al mandamiento de arrepentíos y bauticese, Hechos 2:36-37, demuestran a una audiencia de oyentes que fueron conmovidos—hasta asombrados—por las palabras del sermon de Pedro. A ellos le dijeron que “vosotros crucificasteis a Jesucristo. Esta es una declaración increible que la Biblia registra, donde ellos se “compungieron de corazón” con este entendimiento. La palabra Griega, de donde esta frase es traducida, es katanusso y quiere decir que “penetra completamente, agita violentamente o hiere rapidamente.” Estas son todas unas frases mas fuertes que la que escogió el traductor. ¡Estas enseñan a unas personas que estaban destruidas por lo que habian hecho! Ellos estaban asombrados y entristecidos de que por sus propias acciones (pecados) habian ciertamente tenido un papel directo en crucificar a Cristo. (Recuerde, estos discipulos no eran los soldados Romanos que clavaron fisicamente a Cristo en la cruz [el madero].) Esto les causó preguntar, “¿Qué haremos?” La respuesta de Pedro fue a que “cambiaran.” Si Pedro estuviera hablando hoy, el sin duda alguna usara esta palabra (cambiar) en lugar del termino Inglés del King James antiguo, arrepentios,el cual, como explicamos anteriormente tiene el mismo significado.
Casi al final de su libro, Job llegó a ver una necesidad profunda de arrepentirse de su actitud de autojusticia. La escritura registra que el “se aborreció a si mismo” Y se “arrepintio en polvo y ceniza” (42:6). La palabra Hebrea macc quiere decir “rechazar, aborrecer, despreciar,
condenar, odiar, desdeñar, detestar, rehusar, reprobar, completamente infame.” Estos terminos están creando un cuadro poderoso de palabras de como se debe sentir un Cristiano cuando se le ha dado el don del arrepentimiento. Junto con Hechos 2:38, el cuadro se convierte en uno mas claro.
La palabra “convertirse” quiere decir lo mismo, en que literalmente significa cambiar de algo. Un Cristiano es uno que se vira de—cambia de—una clase de vida de pecado hacia una forma de justicia de Dios por medio del poder de Su Espiritu Santo. La mente arrepentida está lista para hacer esto por el resto de su vida.
En adición de venir al arrepentimiento, la persona buscando el bautismo debe preguntarse a si mismo algunas preguntas importantes.
¿TE HAS PROBADO ABSOLUTAMENTE DE QUE DIOS EXISTE? Con esperanza, sospechando, sintiendo, creyendo o pensando que El existe ¡no es lo mismo como probar que El existe! Usted debe proponerse en probarselo a usted mismo sin que quede duda alguna.
¿HA PROBADO USTED QUE LA BIBLIA ES LA PALABRA INSPIRADA DE DIOS? ¿Cree usted que este es Su manual de instrucciones para la humanidad—o simplemente un libro agradable lleno de buenos pensamientos e ideas que ayudan? ¿Ha probado usted de que hay autoridad detrás de la Biblia? ¿Está usted determinado a “no vivir de pan solamente, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios” (Lucas 4:4)?
¿HA PROBADO USTED DONDE ESTÁ SU VERDADERA IGLESIA? Mas de 2,000 denominaciones existen en los Estados Unidos solamente. Mientras que algunos pudieran decir, “todas ellas no pueden estar equivocadas,” la verdad es, “todas ellas no pueden estar correctas.” Cristo edificó Su Iglesia y ella no está dividida. Esta enseña la verdad (I Tim. 3:15; Juan 8:31-32) y esta no está mezclada con errores (Gen. 2:17). Cristo (no los hombres) gobierna Su Iglesia. ¿Se ha probado usted con toda satisfacción donde está esta Iglesia?
Usted puede solicitar nuestro folleto gratis ¿Existe Dios?, AUTORIDAD BIBLICA…¿podrá ser probada? y ¿Donde está LA VERDADERA IGLESIA de Dios? para que lo ayude a responder las preguntas anteriores.
Cristo habló acerca de “calcular los gastos” para poder ser Su discipulo (Lucas 14: 25-30). Antes de comprar una casa, un auto o hasta un reloj, usted considera el precio. Muchas personas hacen compras para las que ellos no están preparados. Ellos gastan con exceso y no hacen planes para tiempos dificiles que les puede causar dificultades con la responsabilidad de hacer los pagos. El no planear los financiamientos apropiados puede causar la hipoteca en una casa y que el auto sea reposeido. El verdadero Cristianismo trabaja en la misma forma. Dios le ofrece una salvación tan gloriosa y maravillosa que no se puede describir. Sin embargo, no viene sin que tenga un precio personal. Los familiares y amigos lo podrán ver a usted en forma diferente y hasta lo evitarán. Las tradiciones que antes compartian tienen que ser dejadas. Usted podrá ser malentendido o tendrá que perseverar persecuciones. ¿Está usted dispuesto a confiar en Cristo y posiblemente perder su trabajo para seguirlo a El? ¿Está usted preparado para poner a Dios primero, no importa el precio personal?
Muchos se preguntan de como es que ellos pueden saber si Dios los está llamando. Un llamamiento de Dios quiere decir que usted entiende la verdad cuando usted la ve, la lee o la oye. Dios le está dando—lo está exponiendo a usted con—conocimiento que usted no tenia anteriormente. Santiago 4:17 dice, “Por lo tanto al que sabe [tiene conocimiento] hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” Esto se convierte en algo extremadamente serio porque Hebreos 10:26 dice, “Porque si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda mas sacrificio por los pecados.” Si Dios lo está llamando, usted no tiene otra alternativa sino de responder a todas las preguntas de arriba con un “¡Si!”
Cuando una persona ha sido aconsejada para que entienda completamente los principios del arrepentimiento descritos en este folleto, entonces ellos están listos para bautizarce. Una persona como esta entonces debe proceder a ser bautizado inmediatamente en que un verdadero siervo de Dios esté disponible para ejecutar el bautizo. Cuidadosamente lea los siguientes versiculos. En preparación para consejo de bautismo, ellos lo podrán ayudar a entender mejor si, o hasta que punto, Dios le ha concedido a usted el arrrepentimiento. Estos versiculos hacen un estudio completo de la naturaleza humana—algo que usted podrá notar en usted mismo con abundancia, si Dios le ha concedido el don del arrepentimiento. Estudielos con cuidado—y hasta orando acerca de estos. Pidale a Dios que le demuestre quien es usted. Isa. 55:7-9; Jer. 10:23; 13:23; 17:9; Eze. 14:4, 6; 33:14-15, 36:31; Job 42:6; Sal. 39:5-6; Mar. 7:20-23; Luc. 16:15; Rom. 1:28-32; 3:10-18; 7:18, 21-23; 8:7; Gal. 5:19-21; Ef. 4:22; Col. 3:5-10; II Tim. 3:1-5; Tito 3:3; I Ped. 4: 1-4; I Juan 2:15-16; Apo. 21:7-8; 22:14-15.
Otras Preguntas
Un gran numero de preguntas adicionales surgen cuando las personas consideran bautizarce. En la misma forma en que el don del arrepentimiento le es concedido a una persona para ayudarlo a salir del mal camino de su manera de vida—a traves del proceso de ambos, aprender la verdad y erradicar el error—asi que una persona debe de desarraigar ciertos errores comunes asociados con el bautismo. Varios de estos deben ser examinados.
Primero, ¿son los ministros ordenados las unicas personas autorizadas por Dios para ejecutar un bautismo? ¿Que importancia debe tener la condición espiritual, el caracter o la creencia del que está administrando el bautismo?
Considere a Juan el Bautista. ¿Fue el entrenado, o un ministro ordenado que habia asistido a un colegio Biblico o a un seminario teologico de sus tiempos? El no lo fue. Sin embargo Juan bautizó a una gran cantidad de personas—¡incluyendo a Jesucristo! ¡Esta es una declaración muy importante! La realidad es que, Cristo tampoco fue un “ministro entrenado ni ordenado” en la forma de las iglesias de este mundo. El fue completamente rechazado y despreciado por la jerarquias y lideres religiosos de Su tiempo. El fue perseguido, menospreciado, denigrado, hasta odiado por los lideres de Su tiempo—la Biblia registra que ellos frecuentemente trataron de matarlo. Esto fue porque El no fue reconocido y fue considerado como que estaba actuando fuera de lugar—que no era un conformista en todo lo que hacia.
Cuando el eunuco Etiope fue bautizado (Hechos 8), Felipe, el que lo bautizó, todavia era un diacono. Felipe eventualmente llegó a ser un evangelista mucho después de su bautismo (Hechos 21:8). Hemos mencionado como los discipulos de Cristo bautizaron a muchas personas. Ninguno de Sus discipulos habian sido ordenados cuando hicieron eso. Ellos habian sido bautizados pero no tenian el Espiritu de Dios todavia. Diferentes a Juan y a Cristo, ¡ellos todavia no estaban convertidos!
Tambien hemos mencionado que es Cristo el que lo está poniendo a usted en Su Iglesia. Sumergir quiere decir “poner adentro”. Cristo lo está “poniendo (a usted) adentro de” Su Cuerpo—Su Iglesia—¡en el momento del bautismo! Después de que los 3,000 fueron bautizados en el primer Pentecostes de la Iglesia del Nuevo Testamento, Hechos registra, “Y el Señor añadia a la iglesia diariamente los que habian de ser salvos” (Hechos 2:47). Fue Cristo el que añadió a Su Iglesia—no los ministros que ejecutaron los bautizos diarios. Asi que el bautismo no es el trabajo de algun instrumento humano. Esta es la “operación” (Col. 2:12) de Jesucristo. El instrumento humano no es el factor critico en la ordenanza del bautismo.
¡Quite sus ojos de los hombres—pongalos en Cristo y mantengalos ahí! Los hombres se pueden caer, engañar a las personas, pecar o ejecutar un bautizo por razones de glorificarse a si mismo. Estas cosas no son relevantes para la decisión de Cristo de ponerlo a usted dentro de la Iglesia que El está edificando. Llegar a saber, después de su bautismo, acerca de los pecados, engaños, o de las intenciones del hombre que lo bautizó a usted, no le quita la validez a su bautismo y no causa que usted tenga que ser bautizado otra vez por otra persona. Si fuera asi, entonces usted necesitaria bautizarce una y otra vez mas hasta que encontrara a un instrumento humano digno para ejecutar el bautismo. ¿Y cuanto tiempo tomaria para que usted estuviera absolutamente seguro de que este instrumento humano nunca se convertiria en desleal en alguna forma? En ninguna parte de las escrituras dice que uno tenga el divino conocimiento necesario para poder discernir a los seres humanos que lo van a poner a usted dentro del agua. Judas era uno de los doce discipulos ¡que estaba bautizando en el nombre de Cristo! ¿Causó su defección y traición mas tarde, a que se invalidara los bautismos que el ejecutó? ¡Claro que no!
Segundo, debieramos preguntar, ¿quién puede bautizar? Ya hemos establecido que los diaconos pueden bautizar y que los discipulos inconvertidos, y sin ser ordenados ejecutaron muchos bautizos. Estos eran estidiantes (eso es lo que quiere decir discipulos) y Cristo les autorizó a que bautizaran en Su nombre. La preparación de ellos para que después fueran apostoles todavia no estaba completa. Mientras que todavia ellos no eran convertidos, Cristo tambien les dio poder para sanar a los enfermos, levantar a los muertos, para que echaran fuera a los demonios en Su nombre y a predicar el evangelio del reino de Dios (Mat. 10: 1, 7-8). Fue Cristo el que los autorizó a ellos. Ellos llevaron a cabo Su comisión por El, mientras que fielmente predicaban el evangelio del reino de Dios. Hechos 8 registra que, cuando ejecutaban un bautismo en Samaria, Felipe también hizo milagros y echó demonios afuera, mientras que predicaba el evangelio del reino de Dios. Pedro y Juan después fueron a Samaria, asi que es obvio de que Felipe no estaba actuando por su propia autoridad. Los apostoles deben de haberlo enviado porque, en el versiculo 14, dice que cuando oyeron de muchas conversiones por Felipe, los apostoles entonces enviaron a Pedro y a Juan a Samaria. Si Pedro y Juan fueron a Samaria, por petición de los apostoles, el diacono Felipe (un diacono es uno que basicamente “sirve en las mesas”—Hechos 6:2-3), nunca hubiera actuado por su propia autoridad o sin que lo hubieran enviado.
El Nuevo Testamento no le da gran significado a la persona que está ejecutando el bautizo. Sin embargo, el patrón es siempre que la persona que bautiza es un representante enviado por ministros principales o ancianos, que no han podido acudir ellos mismos al bautizo.
Tercero, tratando de negar la necesidad de ser bautizado, algunos tratan de usar “al ladrón en la cruz” para probar que no todos tienen que ser bautizados para ser salvos. ¿Es esto verdad? Hasta ahora debe de estar claro de que el bautismo es un mandamiento.
Sin embargo, el ladrón en la cruz representaba una situación extraordinaria. El no estaba en la posición de poder obedecer el mandamiento de ser bautizado. Eso hubiera sido imposible. No es el acto de bautizarce literalmente lo que nos salva. En vez de eso, es el perdón de Cristo que quitó la penalidad de la muerte que habia sobre nosotros, y que El nos convierte en justos por recibir Su Espiritu Santo y nuestra determinada voluntad en obedecerlo a El en circunstancias que nosotros podemos controlar, lo que nos salva. Nosotros no tenemos que preocuparnos por las cosas que no podemos controlar. Dios es misericordioso—y El siempre mira al corazón, la actitud de la persona. Muchos años atrás, yo estaba presente cuando una anciana, que estaba en cama se convirtió en miembro de la Iglesia. De acuerdo al mandamiento Biblico, le pusimos las manos en la cabeza para que recibiera el Espiritu Santo de Dios. No era posible de que ella pudiera ser cargada y puesta en el agua para que fuera bautizada. Aquellos que estaban presente nunca dudaron de la validez de su conversión.
No obstante, el bautismo es claramente un mandamiento biblico. Aquellos que tienen la oportunidad de ser bautizados deben preocuparse y estar atentos de su propia salvación por si acaso ignoran este mandamiento. Porque Dios…ahora le ordena a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30), y “El Señor no retarda Su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sinpo que todos procedan al arrepentimiento” (I Ped. 3:9). Estos son claros mandamientos de Dios, e ignorarlos o desobedecerlos le terminará a las personas la oportunidad de la salvación.
Cuarto, ¿se deben bautizar los niños? Cientos de millones de personas (y quizas hasta una cantidad de dos billones) asisten a las populares iglesias “Cristianas” de este mundo. El bautismo de infantes y niños es una practica muy común entre estas iglesias. Aquí está el problema—¡eso no es biblico! ¿Por qué?
Los siguientes puntos deben ser considerados. No hay ni siquiera un lugar en particular en la Biblia que registra el bautismo de un niño. ¡Ni uno! Cuando Felipe estaba bautizando (Hechos 8:12), dice, “ellos se bautizaban, ambos hombres y mujeres”. No es mencionado que algun niño se haya bautizado en este relato. Los niños simplemente no son maduros suficiente para comprender lo que es el bautismo.
La Biblia ordena que se “arrepientan” y “crean”. Los bebitos y los niños no tienen la habilidad de creer, ni de poder entender, el evangelio del reino de Dios. Ellos no pueden entender acerca de un gran gobierno mundial, guiado por Jesucristo y los santos resucitados, que vienen a remplazar los gobiernos de este mundo. Esto va mas allá de la habilidad de un niño a poder entender. ¿Puede un niño verdaderamente entender que Cristo murió por sus pecados? ¿Es un niño suficientemente maduro para entender el simbolismo de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo y como tiene paralelo con la ceremonia del bautismo? ¿Puede un niño entender el recibimiento del Espiritu de Dios, como un engendramiento en la mente—y mucho menos que este engendramiento pondrá en marcha la vida de el o de ella?
Los bebitos no tienen nada de que arrepentirse, aunque los jovenes por cierto han hecho muchas cosas por las que si lo pudieran hacer, por lo menos parcialmente pueden ver los errores. Es cierto que los ninños pueden temporalmente sentirse un profundo sentimiento de remordimiento, pero estos son rapidamente olvidados en el mundo sin preocupaciones de la vida de un niño. Los niños rapidamente se van a hacer otras cosas. Yo nunca he visto a un niño con la habilidad de entender lo que es el bautismo—y yo he pastoreado a casi 10,000 personas por mas de 30 años. Los niños no son mas probables a mantener el compromiso necesitado para ser un verdadero seguidor de Jesucristo que lo que ellos mantienen con las promesas a sus novios o novias cuando son jovencitos.
Mientras que algunos adolescentes maduran mas temprano que otros, la mayoria de las personas no llegan a tener una madurez adulta hasta los principios de sus veinte años. La edad de 18 es la edad mas temprana en que una persona es capaz de comprender lo que quiere decir el bautismo. Si usted es una persona joven leyendo este folleto, tomese el tiempo para madurar y obtener sensatez, hasta que usted esté absolutamente seguro que usted sabe lo que hace y cual es el costo de su decisión para ser un Cristiano. Si, los adultos no deben demorarse cuando llegan al arrepentimiento, pero los jovencitos deben de esperar, algunas veces unos cuantos años antes de tomar el paso del bautizo.
Cuando los autojustos e hipocritas Fariseos vinieron a Juan el Bautista para ser bautizados, el les dijo, “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Lucas 3:8). Ellos eran adultos. Los jovenes tambien necesitan “traer frutos dignos de arrepentimiento.” Yo no digo esto porque los jovenes son fariseicos, sino en vez de eso, que ellos necesitan ver su propia sinceridad y convicción aumentar. Los jovenes necesitan saber sin duda alguna de que ellos se han arrepentido. De otra forma, les faltará la confianza de que Dios les ha dado Su Espiritu Santo. El camino que nosotros tomaremos en via hacia el reino de Dios nos va a requerir saber con absoluta seguridad de que tenemos el Espiritu de Dios en nosotros, ayudandonos en todos los momentos de necesidad.
Tomando Consejo para el Bautismo
Debieramos considerar el ejemplo de Pablo. El en realidad bautizó a muy pocas personas el mismo. Una disputa habia surgido en la iglesia de Corintios acerca de cual apostol los hermanos allí querian seguir. Note en I Corintios 1:13-17: “¿Está Cristo dividido? ¿Fue Pablo crucificado por ustedes? ¿O fueron ustedes bautizados en el nombre de Pablo? Yo le doy gracias a Dios de que yo no bauticé a ninguno de ustedes, sino a Crispo y a Gayo, para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre. También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no se si he bautizado a algún otro. Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio.”
Mientras que yo no soy un apostol, yo puedo relacionarme con la realidad de que yo no puedo personalmente bautizar a las personas esparcidas por toda la tierra. Representantes “estuvieron por” Pablo (por razones y circunstancias diferentes a las mias) y ejecutaron los bautizos que debian ser efectuados. De todas maneras, no es importante que yo lo bautice personalmente. Yo tampoco quiero que las personas me miren a mi en alguna forma especial porque, como fue anteriormente explicado, es Cristo quien lo pone a usted en Su Iglesia, no yo, ni ningun otro hombre. Hasta si yo pudiera personalmente bautizarlo a usted—y yo he bautizado muchos cientos de personas—yo de todas maneras lo estuviera haciendo como un siervo de Cristo,¡actuando en Su nombre, y no en el mio! Mientras que nuestros representantes están esparcidos alrededor del mundo, ellos harán todo lo que puedan para poder llegarles a ustedes, con la ayuda de Dios y poder ayudarlos a ustedes. Si Dios lo está llamando a usted, El buscará la forma para que usted se pueda bautizar. ¡Usted puede tener absoluta fe en eso!
Después de estudiar este folleto, junto con otras verdades de Dios, usted puede solicitar el bautismo. Representantes entrenados están disponibles para aconsejarlo a usted, en persona o por telefono—depende de su locación. Pero esta es una decisión que solamente puede ser tomada por usted. Usted debe de “ocuparse de su propia salvación con temor y temblor” (Fil. 2:12). Nosotros estamos aquí para asistirlo en la orden del bautismo si usted lo decea. Nosotros nunca lo vamos a llamar o sugerirle que usted tome ese paso. Usted debe de “calcular el precio” (Lucas 14:25-30) y decidir si usted le responderá al llamamiento de Dios.
La siguiente cita viene de la conclusión del folleto del Sr. Herbert W. Armstrong Todo Acerca del Bautismo en el Agua:
“[Muchos] están siendo convertidos — sus vidas cambiadas — por esta Obra de Dios…
“Algunos, sin poder realizar que uno de los ministros llamados y consagrados de Dios pudieran llamarlos y explicarles, responderles preguntas, y hasta bautizarlos, y se han UNIDO a una de las iglesias de este mundo. Usted no se puede UNIR a la verdadera Iglesia de Dios — el Todopoderoso Dios lo pone adentro a usted.
“Pero si usted tiene preguntas acerca del compañerismo, las doctrinas o practicas, arrepentimiento y bautismo—o alguna pregunta acerca de la Biblia, o la vida Cristiana, escribanos a la dirección de nuestra oficina…
“Considere cuidadosamente los DATOS, de acuerdo a su propia Biblia. Entonces tome su decisión y tome los pasos que Dios le enseña a usted.”



