Escritorio de Noticias Mundiales – lunes 04 de junio del 2007
En enero del 2007, el presidente venezolano Hugo Chávez fue reelegido en una victoria arrolladora en la que prometió traer un nuevo “socialismo del siglo XXI" a su país, confirmando más tarde su meta de transformar a una Venezuela democrática en un estado socialista.
Mientras se acercaba la elección, un sondeo de la Prensa Asociada encontró que el 62% de los venezolanos apoyaban fuertemente la nacionalización de compañías como "interés de la nación". El 27 de mayo del 2007, el Sr. Chávez — desanimó a millones de sorprendidos ciudadanos — atrevidamente cerró la popular emisora de televisión Radio Caracas (RCTV), el cual era vista por más del 80% de la nación.
La decisión produjo protestas violentas — irónicamente, en gran parte compuesto por estudiantes de la universidad que tienden a apoyar el ideal del socialismo promovido por el Sr. Chávez. El resultado ha sido el peor descontento civil en Venezuela desde el golpe militar que quitó brevemente al Sr. Chávez de su puesto en el 2002.
El presidente venezolano marcó a los dueños de la emisora como "enemigos de la patria" y llamó a sus acciones “una decisión soberana y legítima", incitado por el "veneno" de la RCTV a los venezolanos en contra de su nueva socialista "Revolución Boliviana" (Prensa asociada).
Despreocupado por las demostraciones de miles marchando en Caracas, la capital de la nación, durante el fin de semana, el Sr. Chávez prometió desafiantemente retirar los permisos de transmisión de cualquier medio que vea como amenaza o que determine que está "sembrando discordia". Su amenaza fue dirigida a la popular estación de televisión venezolana Globovisión, y también como una advertencia a todos los medios de radio, televisión y periódicos en el país para que “se apliquen” o se verá forzado a hacer "lo necesario" para acallar la oposición.
Con el gobierno ya en control de múltiples estaciones de televisión nacionales y locales, la promesa del presidente de crear un poderoso estado socialista parece estar convirtiéndose en una dura realidad.
Los venezolanos no son los únicos que están preocupados por el cierre de RCTV y las amenazas inminentes contra los demás medios de comunicación. Muchos fuera de Venezuela, incluyendo la Administración de Bush, están preocupados que lo próximo que controle el estado sea las operaciones del petróleo de Venezuela.
Venezuela es el quinto país productor de petróleo en el mundo, y muchas naciones, incluyendo los Estados Unidos, dependen de su continuo flujo de petróleo. Si el petróleo venezolano llega a ser nacionalizado, el suministro de petróleo de los Estados Unidos y los precios de la gasolina casi ciertamente serán afectados adversamente.
Teodoro Petkoff, editor del periódico Tal Cual de Caracas, resumió las acciones de Hugo Chávez y el estado de la situación en Venezuela: "Él habla de aniquilar a sus enemigos. En la boca de un líder político, ese no es buen lenguaje. Este es un lenguaje de un general en el campo de batalla" (Prensa asociada).
Uno tiene que preguntarse si las acciones del Sr. Chávez y las demostraciones masivas que le siguen son signos de cosas que están por venir. Además, ¿Cuál será el impacto global de una Venezuela desestabilizada?



