Escritorio de Noticias Mundiales – martes 23 de octubre del 2007
La severa sequía ha empeorado en regiones en el sudeste desde Carolina del norte hasta Georgia. Culpan las explosiones demográficas recientes, que han impactado muchos de los suministros de agua en el área. Se cree que las reservas y los lagos que suministran el agua en el sur tienen un promedio de solo 80-121 días más de agua.
La sequía es tan severa que está haciendo un impacto en negocios locales. Debido a reguladores que imponen nuevas restricciones de agua, incluso servir un vaso de agua en restaurantes ha sido eliminado. En vez de eso, los restaurantes y otros cafés son forzados a vender agua embotellada para cubrir el alto costo del uso de agua.
Algunos dueños de negocios especulan que la sequía terminará pronto, considerando el típico patrón de lluvia fuerte en el sudeste. Mientras más de 50 trillones de galones generalmente empapan a Georgia, sólo 1.2 trillones de galones son utilizados a través de todo el estado para sostener a su población. A causa de este factor, algunos hacen un llamado para la construcción de nuevos sistemas de depósito. Sin embargo, ni la construcción ni la lluvia han sucedido aún.
Naturalmente, la sequía ha asustado a los residentes, quienes están enojados con la falta de previsión del gobierno en planear para tal situación. Cuando la población creció, no fueron tomadas correctas medidas para asegurar que los suministros de agua podrían sostener el aumento. Residentes que ahora viven bajo una prohibición de agua ya no les es permitido utilizar agua para usos recreativos, tales como regar el césped y lavar los coches.
El lago Sidney Lanier, el depósito para Atlanta, Georgia, ha sido sobretrabajado por años y se espera que se agote en algunos meses.
Muchos esperaban que la temporada de huracanes de este año abasteciera de nuevo los niveles de agua. La sequía ha sorprendido a un área que normalmente se preocupa con las preparaciones para los huracanes. Cada registro de medida de agua en la historia de Georgia ha roto el récord, con condiciones tales como pulgadas de lluvia, humedad de la tierra y registros de flujos de corrientes a puntos más bajos de todos los tiempos.
C.H. Guernesey, un consultor basado en Atlanta que ha estado trabajando en esta situación con una compañía de ingeniería, remarcó, “Estamos en una situación muy estresante ahora…pero cuando venga la próxima primavera, si no tenemos lluvia considerable este invierno, estos depósitos no se rellenarán” (The New York Times).



