Escritorio de Noticias Mundiales – viernes 02 de noviembre del 2007
Fuertes lluvias que duraron una semana causaron que los ríos al sur de México se desbordaran, inundando por lo menos el 70% del estado de Tabasco y afectando los hogares de por lo menos 900.000 personas, así como docenas de centros médicos.
Los desbordamientos también sumergieron acerca del 80% de Villahermosa, la capital del estado.
Utilizando camiones militares (que llevaron agua, alimentos y ropa), helicópteros y barcos, la policía, soldados y equipo de rescate ayudaron rápidamente un estimado de 300.000 víctimas de la inundación quienes permanecieron en azoteas y árboles.
Los funcionarios convirtieron los garajes y otras estructuras en refugios provisionales.
Por lo menos una persona murió.
Llamando el estado “devastado”, el Gobernador de Tabasco Andrés Granier dijo a periodistas, “Hemos perdido 100% de nuestras cosechas y el 70% del estado está bajo agua”. En comparación a la emergencia actual con el daño causado por el Huracán Katrina, dijo, “Nueva Orleans fue poco comparado con esto”.
Los funcionarios de salud advirtieron de la creciente escasez de alimento y agua potable, y la posibilidad de epidemias flotantes de enfermedad tales como el cólera.
“La situación es extraordinariamente grave,” dijo el Presidente mexicano Felipe Calderón en un informe televisado. “Este es uno de los peores desastres naturales en la historia del país”.
Por otra parte, el estado de Chiapas también ha sufrido inundaciones graves, afectando a más de 100.000 residentes, estimaron las autoridades.



