Escritorio de Noticias Mundiales – viernes 18 de enero del 2008
Según ScienceDaily, un estudio sobre la salud de la población de la Universidad de Queensland (Brisbane, Australia) revela que los efectos negativos de la diabetes tipo dos entre australianos se duplicarán en los próximos 15 años.
La diabetes tipo dos (antes llamada diabetes que no depende de la insulina, diabetes relacionada con la obesidad o diabetes que comienzan en la edad adulta) es un desorden metabólico que es caracterizado por la resistencia de insulina e hipoglucemia. La enfermedad, que había sido más común en adultos de más de 45 años de edad, es ahora vista incrementándose en niños y adolescentes. Esto es conectado a los pobres hábitos alimenticios y a los altos promedios de obesidad.
El estudio encontró que el consumo de comida rápida por niños aceleró la condición. La disponibilidad de comida rápida aún en hospitales es criticada. Boyd Swinburn, profesor de salud de la población en el centro para investigación de la actividad física y la nutrición de la Universidad de Deakin, dijo que el gobierno había fallado en “encontrar el camino” y que estaba proyectando un mensaje mezclado con respecto a temas de salud (The Herald Sun).
Miles de empleados, visitantes y pacientes del día ya no reciben comidas preparadas. Los problemas cardiovasculares están aumentando debido a hábitos pocos sanos y son la causa de los más grandes problemas de salud en Australia.
Los individuos diagnosticados con la diabetes tipo dos duplican su riesgo de tener una apoplejía. Las pruebas han mostrado que individuos probablemente sufrirán una apoplejía dentro de 10 años después de su diagnóstico, y que una dieta rigurosa con un programa de ejercicio debe empezar para contradecir este riesgo.
El informe enfatizó que para prevenir la enfermedad, el proceso de educación debe empezar con los padres. Miles de niños en la escuela comen chucherías y bebidas gaseosas para el desayuno. Un estudio ha mostrado que 1 de 10 niños entre 12-17 regularmente comen chocolate, helado, hamburguesas, sopas preparadas o frituras como su primera comida del día. Una investigación ha mostrado que los niños que no desayunan son más propensos a comer en exceso durante el día.
Un informe por el Dr. Tim Crowe, también de Deakin, encontró que la gran mayoría de niños obesos llevan su extra peso hasta la edad adulta, colocándose a sí mismos para una vida llena de problemas de salud. El Dr. Crowe indicó en su informe, “En las familias que no comen juntos y no tienen buena unión, hay más probabilidad de que los niños estén comiendo golosinas. Con la estructura familiar rota debido a muchas horas que los padres trabajan, los efectos pueden ser vistos en los hábitos alimenticios de los niños”.



