Escritorio de Noticias Mundiales – viernes 21 de marzo del 2008
Aproximadamente 12.000 personas en Nueva Orleans—4% de los 302.000 residentes de la ciudad, o 1 en 25—están sin hogar. Antes del Huracán Katrina, que golpeó la Costa del Golfo de América en septiembre 2005, la población sin hogar de Nueva Orleans era casi 6.300 sin hogar.
Hoy, “la ciudad puesta en el olvido” tiene cuatro veces más personas sin hogar que la mayoría de las ciudades de los EE.UU.
Según la UNITY for Greater New Orleans, un grupo de ayuda, el incremento en la falta de vivienda es debido a cuatro factores claves:
- Residentes de bajo ingreso volvieron a la ciudad después de evacuarla para escapar de Katrina, sólo para encontrar que no pueden comprar una vivienda. “Desde el huracán, el alquiler justo en el mercado para un apartamento eficiente ha aumentado de $463 a $764” (Prensa Asociada).
- Otros residentes “resbalaron por las grietas del sistema federal diseñado para proporcionar vivienda temporaria después del huracán” (USA Today).
- Trabajadores foráneos vinieron a Nueva Orleans por empleo durante el desarrollo post Katrina para reedificar la ciudad, pero más tarde perdieron sus empleos.
- Residentes enfermos mentalmente y drogadictos ya no tienen el número de los centros de provisión de servicios de la comunidad que estuvieron disponibles antes de Katrina. Muchos de los centros para personas sin hogar de la ciudad y facilidades mentales públicas de salud han cerrado. Así lo hizo el Hospital de Caridad, que albergó la principal sala psiquiátrica pública en Nueva Orleans.
La Misión de Nueva Orleans, uno de los principales refugios para las personas sin hogar de la ciudad, tiene un límite de 150 personas, el cual se llena cada día. Antes de Katrina en Nueva Orleans, la mayoría de los residentes de la misión estaban “crónicamente sin hogar y típicamente desempleados” (USA Today). Hoy, casi cuatro de diez trabajan en empleos de tiempo completo, y aun no pueden pagar el aumento de alquiler.
Después de que el huracán del 2005 pasó por Nueva Orleans, los diques se rompieran debido a la presión de una repentina tormenta. Las corrientes de agua sumergieron cerca del 80% de la ciudad, destruyendo 200.000 hogares y 41.000 unidades económicas rentables.
Actualmente, planean reedificar la ciudad pidiendo demoler cuatro urbanizaciones de viviendas públicas mayores, consistiendo de 4.500 unidades. Estas van a ser reemplazadas con una vivienda de ingresos mezclados: “…Más de 3.200 unidades de viviendas públicas y otras 1.765 proporcionaran unidades de vivienda que servirían a familias en o debajo del 80 por ciento de los ingresos medios”, según el Instituto de la vivienda de Nueva Orleans. “El plan también incluye otras 1.800 familias solas que serían a precio de mercado y económicas”.
Funcionarios federales y locales apoyan el arrasar los cuatro desarrollos, señalando que menos viviendas públicas son necesitadas debido a la disminuida población de la ciudad. Pero abogados de la vivienda pública contradicen que el plan sólo creará más falta de vivienda.
Desde el medio de los problemas de vivienda de Nueva Orleans han llegado a un nuevo término: propietarios sin hogar. Estos son residentes que habían saldado sus hipotecas, pero que no tuvieron seguro cuando golpeó el Huracán Katrina. Sus casas fueron destruidas, los propietarios fueron dejados sin hogar.
El HUD—El departamento de vivienda y desarrollo urbano de los EE.UU.—anunció que Nueva Orleans recibiría $27,6 millones para producir viviendas pagables para las familias de bajo ingreso, ayudar a compradores principiantes en la compra de casas, y proporcionar vivienda transicional para aquellos en necesidad, con la meta de ayudar a ganar a las personas sin hogar una vivienda permanente.



